jueves, 20 de abril de 2017

MIRADAS

Hay tantos tipos de miradas como de personas o incluso yo diría que más, porque cada persona mira de una manera diferente, pero es que una misma persona es capaz de mirar de mil formas distintas.
Cada persona es capaz de con una mirada expresar tantos sentimientos, con una mirada puedes matar a alguien o darle la vida, con una mirada eres capaz de hacer sentir a esa persona como la peor del mundo o demostrarle que la adoras más que a nadie, con una mirada trasmites desaprobación, confianza, tristeza, admiración, miedo, cariño, desesperación, amor...

Dicen que los ojos son las puertas del alma y la verdad que no puedo estar más de acuerdo.

Hay veces que con una mirada basta para decir todo lo que tenías que decir, y es que casi siempre nos cuesta expresarnos con palabras, nuestros sentimientos son tan potentes, tan fuertes, que somos incapaces de procesarlos y expresarlos de otra forma que no sea una mirada, porque para mirar no se necesita pensar, si no intentas evitar o forzar tu mirada ella sola es capaz de mostrar al mundo todo lo que estas sintiendo, todo lo que no te atreves a decir, todo lo que ni si quiera tú te habías dado cuenta de que sentías.
¿Alguna vez te has parado frente al espejo y te has auto mirado? y no sólo eso, ¿alguna vez has sido capaz de pararte a observar tú mirada? Lo cierto es que muchas veces no sabemos qué nos pasa, no somos capaces de entender de forma lógica nuestros sentimientos, pero igual que mirar a otras personas y observar su mirada nos ayuda a conocerlas, auto mirarnos nos puede ayudar a entendernos, a comprender todo eso que pasa por nuestra mente pero no somos capaces de asimilar.
Si no lo has hecho nunca, por favor deja inmediatamente de leer esto y atrévete a mirarte fijamente, por lo menos dos minutos, a los ojos. No tengas miedo a lo que puedas encontrar, olvídate de todos tus complejos y date por tan solo dos minutos la oportunidad de encontrarte con tu yo más profundo, deja a un lado todas tus inseguridades y sólo mírate a los ojos. Al principio, como todo, cuesta pero te aseguro que al final le acabarás cogiendo el gusto.
Ahora, que ya te has atrevido a mirarte, estás preparado para dejarte mirar y para mirar a los demás, ahora ya entiendes tu mirada y serás capaz de descifrar hasta la mirada de los mejores actores.

Te planteo otro reto, a priori puede parecer más fácil, pero también es necesario superar una serie de barreras importantes, busca a un amigo, un conocido o simplemente propónselo a la primera persona con la que te cruces o a la primera que se te haya pasado por la mente al leer esto, siéntate frente a ella, no la toques, aléjate del contacto físico y céntrate en acariciarle el alma; contempla su mirada y deja que se concentre en la tuya, no huyas, no apartes la vista, deja que los sentimientos fluyan, que tu mente divague por la mente de la persona que tienes enfrente, no impidas las risas, no cohíbas ningún impulso excepto el del contacto físico y mantén el silencio. Sólo te pido cinco minutos de tu tiempo para intentar conocer mejor a esa persona que tienes enfrente, pero recuerda que es esa misma persona la que está estrujando tu alma y buscando hasta en el rincón más recóndito de ella, no tengas miedo y después de miraros deja que todos los impulsos sean libres y haz lo primero que se te ocurra, si necesitas chillar, chillar; si quieres reír solo ríe, llora si es lo que te apetece, dale un abrazo o un beso, hazle cosquillas si te ha trasmitido que lo necesita, sólo déjalo fluir.

Aprender a mirar es tan importante como aprender a hablar.



      

martes, 21 de marzo de 2017

SOLEDAD INVERTIDA

El caos se apodera de mi mente
me desactiva los sentidos,
que sufren inconscientes.

Hace días que el desastre me persigue,
me atrapa y se esconde,
hace días que insiste.

A oscuras en un vacío que persistente,
y solitario se vuelve inherente,
sufro por verte.

Sin hablar de temerme, sin sentirme,
y olvidándote a escondidas
creo poder encontrarme.

Aquello que desato mi locura,
hoy ha perdido el sentido,
ya no tiene cura.

Sigo buscando una forma de superarlo
sin llegar a perderme,
sin desquiciarme intentándolo.

No hay nada que desgarrar para aguantar
nada que pueda rozar o quemar,
solo, soledad invertida.
FELIZ DÍA DE LA POESÍA

miércoles, 15 de marzo de 2017

BOMBA NUCLEAR

“Hoy te he visto, de lejos, en la calle, o quizás ha sido mi imaginación que me ha jugado una mala pasada porque es imposible que fueras tú. Pero te he visto, o no, en realidad no tiene mucha importancia porque no me he atrevido a comprobarlo, no me he atrevido a acercarme y taparte los ojos, no he tenido el valor de llamarte a gritos de mil formas, no te he dado un toque para que me devolvieras la llamada, ni siquiera he sido capaz de acercarme disimuladamente y preguntarte la hora como he hecho miles y miles de vez, porque en el fondo, sabía que era imposible que fueras tú, y si en realidad si eras tú, no, no eras tú.
Pero verte o, mejor dicho, imaginarte me ha hecho pensar, pensar en todo el tiempo que desperdiciamos o ganamos juntos y en todo lo que vivimos, que no fue poco. Hacía mucho que no conseguía pensar en ello sin sentir un profundo dolor en el pecho, y hoy, sin ese dolor, he podido pensar, creo que más claro que nunca. Ha sido bonito  recordar todas nuestras primeras veces, todos nuestros ahora o nunca, revivir aquellas noches de cine e incluso aquellos días que hasta peleándonos éramos incapaces de negarnos una sonrisa el uno al otro, pero todo acabó, y fue tan de repente, que me ha llevado lo que parece una eternidad asimilarlo, mi parte más egoísta espera que tú hayas tardado, por lo menos, tanto como yo. Claro que no solo he recordado todo lo bueno, también me he acordado de nuestras peleas a gritos y los días sin hablarnos, y sabes qué, me he reído de todas y cada una de ellas.
Estoy segura de que me he dejado muchas cosas que probablemente he olvidado no sé si por mi bien, por el tuyo o por el de ambos, pero estoy feliz de haber podido pensar sin dolor, sin pena, ni rencor, sin angustia, ni compasión, sin un quizás a punto de salir en cada momento, sin dudas y sobretodo sin miedos. Sin miedo a perderte del todo, a olvidarte o a que me hubieras olvidado, me he dado cuenta de que eso, por mucho que lo intentemos, es sencillamente imposible; dicen que no se puede olvidar el primer amor y la verdad es que no sé si tú lo has sido para mí o yo para ti, nunca lo he pensado, pero lo que sí sé es que me resulta imposible olvidar tantos momentos buenos, tantas risas por chorradas, tantos piques juguetones y, sobre todo, me es imposible olvidar, y ya no solo que me sea imposible sino que no quiero olvidar, tantas primeras veces y tantas enseñanzas a base de cosquillas y alguna que otra caída. Hoy, casi sin querer, he entendido que, en realidad, hasta los supuestos días malos eran buenos y que de cada conversación a destiempo y cada noche en vela he aprendido algo que jamás olvidaré.
Contigo cometí mis primeras locuras y descubrí casi con miedo quién o en qué me empezaba a convertir, contigo aprendí que es más importante el por qué que el cómo o el cuándo, que la vida a veces nos quita para dar y otras nos dan arrebatando, porque sé, por fin he logrado saber, cuanto me ha quitado para que pudiera aprender, para hacerme más fuerte, para que me dejara ayudar, pero también cuantas veces me ha dado de más y cuantas cosas me ha dado para que yo dijera que no, y en ese momento aún seguía tan ciega que pensaba que me estaba recompensando. Y aunque en ese momento estaba ciega, hoy ya tengo los ojos entre abiertos y poco a poco voy viendo el mundo que me rodea, que nos rodea, y sé que tú nunca saldrás de él, puede que haya momentos en los que estés más cerca y otros en los que te sienta más lejos, incluso casi en el límite del olvido, pero siempre habrá algo que me haga recordarte, porque esa canción, que es nuestra canción, siempre lo será y cada vez que la escuche me llevará a ti y a ese lugar, en el que juntos sin haberlo planeado dejamos nuestra esencia, y en el que cada vez que vuelva veré nuestra imagen como si fuera un espectador en vez de protagonista; y es que cada una de las ciudades que nos han sufrido, cada uno de los rincones que fuimos descubriendo, serán siempre tuyos y nuestros, y cuando decida no volver a ninguno de ellos o no escuchar esa canción que es más tuya que mía, algo nuevo, quizás la ciudad con la que soñamos, el viaje que nunca hicimos, el libro que te obligué a leer, o unos simples macarrones me recordaran que sigues ahí, presente sin hacer ruido, casi dormido en el fondo de mi subconsciente.
Y yo, tonta o ilusa, pensaré que tú me sigues pensando cuando ves esa película que dejamos a medias porque los besos se interpusieron, cuando le cuentas tus aventuras a un nuevo amigo, cuando intentas huir de todo y te refugias en tu yo más profundo, en mitad de una guerra de cosquillas, de una oca a nuestra manera, de un juego de preguntas, de una caricia despistada, de un vago recuerdo que vuelve difuso, de un autobús concreto o del número de un portal.
Pensaba que habías sido mi mayor error, mi destrucción, mi bomba nuclear, pero hoy, sentada en este autobús de camino a ninguna parte, sin nada que me distraiga de mis pensamientos, sin prisa y con tu imagen, real o imaginaria, por la calle, me he dado cuenta de que fuiste mucho más, de que eres mucho más y que a pesar de ser una granada también fuiste mi escalera para salir de aquel pozo, mi puente entre la realidad y los sueños.
Sé que probablemente yo para ti no fui nada de eso, no soy nada, pero aun así, aunque me engañe, quiero pensar que signifiqué, que significo, por lo menos, la mitad de lo que tú significas para mí.
Y después de todo esto, sólo me queda decirte que, te he querido, te quiero y siempre te querré.”
Una de tantas cartas jamás enviadas, escondidas en el doble fondo de una maleta olvidada en un autobús que nunca llegó a su destino.

lunes, 6 de febrero de 2017

MANIFIESTO POR LA PAZ

El 30 de Enero se celebró el Día de la Paz y aunque no os lo parezca es algo muy importante porque, sabéis qué, todos los días sin darnos cuenta atentamos contra la paz y debemos cambiar eso. Vivimos en una época en la que, desgraciadamente, los atentados terroristas y las guerras están a la orden del día. Parece que nos olvidamos de la guerra en Siria cuando no nos afecta directamente, pero no podemos olvidar que todos los días mueren personas, personas inocentes, a causa de los extremismos religiosos, la discriminación y el afán de poder, y aun así lo olvidamos y no lo vemos porque los medios de comunicación utilizan estos atentados contra la paz y los derechos humanos para ganar dinero y, al parecer, las injusticias que sufren los refugiados ya no vende, todas esas personas han tenido que huir de sus casas, sus ciudades, e incluso, de sus países, ¿te imaginas que ahora mismo tuvieras que salir corriendo de tu casa e irte a otro país, en el que solo te acogen por dinero? ¿Cómo te sentirías? Pues así es como se sienten miles de personas que se han visto obligadas a huir y las discriminamos, las dejamos de lado, no las respetamos por ideas erróneas, que nos han sido inculcadas, infundadas por el miedo que sentimos hacia la guerra, ¿crees que ellos no lo sienten?
No sólo existe discriminación por el país de origen, también discriminamos a aquellos que tienen gustos diferentes a los nuestro o a los que, injustamente, consideramos normales, discriminamos según el sexo y discriminamos a través de prejuicios y actos, pero no pasa nada ¿no? Total no somos los únicos, lo hace todo el mundo, total está pasando al otro lado del mediterráneo, total ha sido en otro país, otra ciudad, total es en la clase de al lado, total no es a mí. No, no es a ti pero es a tu hermano, tu amigo, tu vecino y sí, sí importa, siempre importa.
Podemos hacer algo, algo para ayudar y cambiar, mira a tu alrededor, ¿qué ves? Yo veo un montón de gente capaz de cambiar el mundo, a lo mejor no puedes detener la guerra en Siria, pero puedes parar una pelea en clase o en el parque; quizás sea difícil, casi imposible, acoger a todos los refugiados, pero es fácil acoger y respetar a todas la personas que lleguen nuevas y también a las que llevan mucho tiempo; parar la discriminación global nos pilla grande, pero siempre puedes ofrecer una oportunidad y no dejarte llevar por los prejuicios, abre tu mente y respeta el mundo.
Madre Teresa decía: “La paz comienza con una sonrisa.” Por eso os pedimos que sonriáis a las personas de vuestro alrededor y sigáis haciéndolo en todos los aspectos de vuestra vida.

lunes, 9 de enero de 2017

MÚSICA

Música es tantas cosas… Hay música en todas partes, se cuela por todos los rincones y nos hace sentir.
Lo bueno de la música, que es como los colores, lo de “Para gustos, los colores” es igual de aplicable a la música “Para gustos, las canciones”. Hay millones de canciones y de artistas y de estilos y de versiones, eso es otra de las cosas que tiene la música, que cualquiera puede versionarla y adaptarla a su estilo. Aunque no todos conseguimos hacerlo bien y muchas veces destrozamos las canciones, no importa, es tu música y la única persona que tiene que disfrutarla eres tú.
Bajo mi punto de vista hay diferentes estilos para diferentes cosas, por ejemplo, yo tengo un montón de canciones que me gustan por diferentes motivos y muchas veces unas con otras lo único que tienen de parecido es que a todas se las llama música. A mí me gustan las canciones por muchos motivos diferentes, hay canciones que me recuerdan a personas muy concretas a las que quiero mucho, otras me recuerdan algunos de los mejores momentos que he vivido y escucharlas me teletransporta al momento exacto. Algunas me ayudan a concentrarme, a relajarme o a motivarme, tengo una lista entera de canciones para entrenar y otra prácticamente igual de larga para cuando estoy aburrida. Esas canciones que te hacen bailar, esas me encantan, da igual dónde estés que las oyes y tienes que bailarlas. Las canciones más pegadizas son esas canciones de anuncios que se nos graban en la cabeza y se repiten y repiten constantemente. Tenemos canciones que asociamos a determinadas cosas, por ejemplo canciones de boda, canciones de misa, canciones de lo que sea.
La música es parte de nosotros, nos acompaña casi desde que el mundo es mundo, ha evolucionado mucho a lo largo de los años y escuchándola podemos saber exactamente qué pasaba en la época que se escribió.
Lo que más me asombra de algunas canciones es que, y esto es un cliché pero me pasa, dependiendo de tu estado de ánimo una misma canción puede ser totalmente diferente.
Y para acabar esta entrada te dejo un link a mi twitter donde, para completar, he hecho el “20 songs tag”.

domingo, 11 de diciembre de 2016

EL PRINCIPIO DEL FIN

Otro año se acaba.

Trescientos sesenta y cinco días que han pasado más rápido que nunca, aunque algunos hayan sido eternos.
En un momento muerto, de esos que he tenido a lo largo del año, me paro a pensar qué ha pasado, qué he hecho este año, qué sensaciones tengo, quién era antes y quién soy ahora. Pienso en esos propósitos de primeros de año que si no recuerdo mal los escribí en un pos-it de color verde y lo guarde en una caja marrón en la que he ido metiendo un montón de cosas que me recuerdan momentos y personas.

Abro esa caja que está en lo alto de la estantería. Lo primero que veo es un montón de papeles de diferentes colores, una pajita azul y blanca, dos pelotas de pin pon, una medalla de cartulina, un pompón verde, unas chapas, una pequeña tarjeta que pone "550 Km, el camino express" y un corazón de papel arrugado.

Lo primero que saco es la chapa y la acreditación del encuentro de Bienaventura2, ese fin de semana fue muy sorprendente, conocí a un montón de gente de toda Castilla-La Mancha, pero desde luego me quedo con los de Cuenca, me lo pasé tan bien esa noche, y por supuesto el grupo veinticuatro que fueron y serán el mejor grupo. Saco una pajita de cartón azul y blanco de uno de los muchos cafés de este año, pero que es especial porque me lo tomé en Castro Urdiales en una cafetería que era galería de arte y tienda de ropa, una tarde de paseo y relax en las vacaciones de verano con mis padres. Un palillo con  un pavo real en 3D del helado más grande de Bilbao, un palillo con un bigote de papel con la bandera de EEUU del Vips, que me recuerda una de las mejores cenas del año con Luis y María. Entradas del cine, un montón de entradas, de diferentes películas y todas con personas increíbles. Un billete de tren para ir a celebrar el final de los exámenes y del curso con las dos amigas más pesadas que existen en el Muerde la pasta. Una entrada del musical "Más de cien mentiras" que me regaló una amiga de siempre en el que participaban grandes amigos. El tique de mis primeras Oreo Golden, la cuchara de uno de los muchos cafés con Esther y sus respectivas horas y horas de charla, un globo morado con mensaje oculto del primer amigo invisible del año, la etiqueta del vestido que me puse para la cena de fin de curso y toda la fiesta que sufrió. El trozo de tela naranja que fue el mejor regalo de los diecisiete, el dorsal con el número 3494 de mi primera Holi Run que me trae los recuerdos más divertidos de ese día y de las clases de Tuerq en la amistad, un pos-it que me recuerda una anécdota de uno de tantos y tantos viernes de esos de “la de después en el bar, para hacer equipo”, el folleto de la mejor tienda de Guadalajara, Reciclamoda, que me convirtió en modelo por un día, la entrada al concierto de góspel el día que conocí a Sandra Blázquez, las postales desde el otro lado del Pacífico de una amiga que hasta cuándo está en la otra punta del mundo está más cerca que nadie. Un dibujo, un plátano, de una reflexión del colegio en el que escribí una gran verdad y que me acompaño durante meses como funda del móvil, los cartones del bingo de la Pascua más rara en cuanto a sentimientos que he vivido hasta ahora, la entrada del Museo del Prado y del teatro que fueron la mejor excursión del colegio hasta hoy, la frase que más me ha hecho pensar este año, un montón de cosas del curso de monitores, las entradas de los conciertos de ferias y una pegatina de la Peña que resume una semana de fiestas alucinantes. Un marca páginas de "Orgullo y Prejuicio" que me recuerda a la semana improvisada de las vacaciones, los billetes de avión, las entradas e incluso algunos tickets de un viaje a Múnich que nunca olvidaré. Una palabra, "Ella", que resume el mes más difícil y emocionante del año, un dibujo de la chica más loca que conozco, las canciones y reflexiones de un fin de semana entre amigos que dio para mucho, el envoltorio de un chupa Chus que consiguió sacarme una sonrisa, la mejor frase de una canción que ha marcado el año, una foto del Squad que me ha salvado la vida este campamento, la entrada de un concierto que me hizo disfrutar como una enana con dos hermanos a los que quiero con locura, más y más billetes de tren para compartir las mejores comidas con las dos petardas que adoro. Una entrada al musical "Sister Act" que me recuerda a un día indescriptible, el numerito de la tarta ganadora, la mía, en mi último María Rafols. La pulsera de Yaiza que me recuerda que siempre está ahí, el tique del Fnac de Bilbao al que me llevaron las vascas más bonitas del mundo, un muñeco de plastilina y una frase del último entre tanto que viviré como acampada y espacio, mucho espacio, de sobra, para lo poco que queda de este año, para un recuerdo de mi último auto como alumna del colegio y de mis últimas Navidades como menor de edad.
Lo más bonito de haber abierto está caja, de revisar todo lo que guarda, es la alegría de saber que he disfrutado este año, de saber que los días buenos han superado a los malos, darme cuenta de cómo he evolucionado y de lo mucho que me queda por vivir.
Por eso, por todo lo que me queda por vivir, ya he colocado una nueva caja, vacía, al lado de esta. Una caja abierta a nuevos recuerdos, a nuevos regalos, a nuevos sueños. Una caja para un nuevo año de cambios y de comienzos.
El 2016 ha sido un año de últimas cosas, de últimos momentos y el 2017 se presenta con el final de algunas etapas y el principio de muchas cosas, cosas que marcarán el principio de un camino del que es imposible ver el final.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

30 de NOVIEMBRE

Todo tiene un principio y un final. Y los finales de cuento siento decirte que son eso, de cuento.